EL MUNDO DE GLAUKA

Espero
no olvidar la sensación que tuve al ver un ser en la inmensidad
.

¿Habéis oído alguna vez
el silencio?

¿Habéis
cruzado alguna vez la mirada con un animal salvaje?

¿Habéis
admirado alguna vez la grandeza de la naturaleza?


Espero poder alguna vez transmitir de alguna manera las sensaciones
que he tenido la suerte de experimentar en mis viajes, en mi vida y en mis
sueños.

Espero poder aprender a describir todo lo que siento y veo para dejar
escrito todo eso que tal vez mi memoria un día deje de recordar.

Espero que la vida me regale MI MEMORIA.

lunes, 14 de mayo de 2007

RELATO DE UNA BAJADA


Quedamos pronto…hacia las nueve menos cuarto y salimos hacia las diez en punto…la puntualidad es algo que nos caracteriza y de la cual estamos plenamente orgullosos…

Somos excursionistas experimentados…

Decidimos entre todos que los tres más experimentados nos lleven a nuestro destino: Figa, Iaiu y Guimochi son los afortunados (bueno Guimochi no es uno de los más experimentados pero necesitábamos un coche 4x4 en perfectas condiciones con aire acondicionado y sin un historial de percances elevado…)
Se supone que cuando uno ha ido más de una vez por una carretera u autopista el camino se lo conoce… pues bien, NO ES ASÍ, y como somos excursionistas experimentados… solo llevábamos un mapa para los tres coches… Así que después de realizar tres vueltas en cada plaza, y no precisamente por haber cortado tres orejas y un rabo, llegamos a nuestro destino: la preciosa montaña del Montseny.

Subimos, subimos, subimos y luego claro, bajamos, bajamos, bajamos…

¡Como se nota que pasan los años… que pena!…Salimos un día de excursión y luego al día siguiente, ¡que digo! después de la ducha, no hay quien pueda con su alma. Y lo curioso, es que cada uno tenemos una parte distinta de nuestro cuerpo resentida. Con lo que podemos deducir que:
“Ante una bajada prominente, todos reaccionamos de forma diferente”.

Pero somos excursionistas experimentados…

Algunos tenemos los cachetes prácticamente inservibles acompañados por una pequeña zona de color rojo y abultada en un lateral del dedo gordo del pié. Y lo curioso es, que después de llevar casi dos horas y media mirando hacia abajo (debido a la bajada) con el cuerpo inclinado y frenando con lo que podemos para no acabar rodando por la montaña todos pensamos lo mismo: “ ¡Ostras! Me tendría que haber cortado las uñas de los pies…¿Hace tanto que no me las miro? ¡Es que me duelen un montón los dedos!”
Nadie se atreve a hacer el comentario en voz alta, simplemente lo pensamos…pero al cabo de un rato cuando detectamos en nuestros compañeros excursionistas experimentados, la misma mueca en la cara cuando dan un paso adelante…!Plass! Introducimos el comentario graciosillo para ver como reaccionan los demás: ¡jajajajaja! Risas por supuesto… ¡Que alivio, sí que llevo las uñas de los pies “arreglaicas”! Es la pendiente y las botas nuevas lo que me provocan ese dolor irresistible ¡UF!

Otros tienen los gemelos “subidos” y destrozados y realizan unos extraños movimientos para caminar, correr, sentarse y levantarse…¿Los gemelos? ¿Como se pueden tener agujetas en los gemelos? Pues bien, ante una bajada prominente algunos prefieren, antes que bajar rodando, hacerlo corriendo…total, es una bajada, no debe ser muy complicado…¿para eso están no? ¡Para bajarlas!

Otros están…como decirlo…ESCOCIDOS… Sí, la verdad es que analizar este dolor…es…no sé…DIFÍCIL, pero como he dicho anteriormente cada uno reacciona de forma diferente ante una bajada prominente…

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