VIERNES 18 DE MAYO 2007
BARCELONA – LA HABANA
Llegamos a la Habana a las 18.00h. El aeropuerto es pequeño y afortunadamente no hay mucha gente. Para recoger las maletas hay una sala con dos cintas y empiezan a salir por una y por otra sin ningún orden ni lógica, así que hay que estar pendiente de las maletas. Nosotros por primera vez en el aeropuerto de Barcelona y luego en el de Cuba, de regreso, protegimos la maleta con esa cinta aislante transparente. Para prevenir nada más. Quizás sea más importante hacerlo a la salida, para que nadie te pueda introducir nada en la maleta. Hoy en día hay que ir con cuidado.
El hotel estaba situado en el Malecón a 5 minutos en taxi del centro de la Habana. En el aeropuerto nos vinieron a recoger y nos llevaron en un autocar hasta el hotel. Es recomendable llevar alguna chaqueta o camisa de manga larga para cuando os subáis a un autocar de turistas o para estar en el aeropuerto. Fuera hace muchísimo calor, pero los aires acondicionados los ponen a tope y te puedes quedar congelado.
Habíamos reservado una oferta de vuelo y hotel, no estaba mal de precio, el hotel era el más económico, pero resultó estar realmente bien para lo que nos esperábamos: Hotel Habana Riviera 4*.
Cuando llegamos a la recepción nos sorprendimos, impresionante, hay un teatro, un gran restaurante, cafetería, tiendas etc. aunque lo más bonito son las vistas al malecón. Al dar nuestros nombres no tenían nuestra reserva. Finalmente nos dieron una habitación (la nº 911) con unas vistas espectaculares al mar y al malecón. Por la noche oías las olas que chocaban y también a la gente, sobretodo el viernes y sábado, de repente empiezan a llegar personas al malecón, y se ponen a beber a escuchar música y a refrescarse con las olas que chocan con las rocas. Es un espectáculo curioso. La primera vez que ves el malecón creo que decepciona un poco. Piensas, no es para tanto, pero cuando realmente vives el ambiente, paseas de noche, ves a la gente cenando allí en el muro, bailando y bebiendo, parejas besándose, niños corriendo, no sé cambias de idea y poco a poco te das cuenta que tiene algo especial, algo que te atrae. Supongo que será porque de repente ese trozo largo de muro, rocas y mar cobra vida propia, la vida de los cubanos. Sentarse allí y observar es ver parte de la vida cubana.
El hotel tiene 20 plantas, todas las habitaciones tienen vistas al mar pero la 911-912 y las suites están frontales al él. La habitación es realmente grande y el baño también. Todo muy limpio. En su época debía ser un gran hotel. Ahora lo aprecias por el tamaño de las habitaciones y por los muebles que aunque anticuados te los puedes imaginar en su plenitud. Hay Televisión y la caja fuerte funciona con la llave de la habitación, sin cargo. No hay minibar.
Los desayunos son completos, y en la parte inferior del hotel hay bancos y tiendas. El dinero se puede cambiar en el banco del hotel (son oficiales y completamente fiables). No os llevéis DOLARES, tienen una penalización del 20%, no lo saben muchas agencias. Mejor cambiar EUROS a CUC (peso convertible) que al cambio viene a ser lo mismo que el euro. Los cubanos tienen a su vez, una moneda que solo pueden utilizarla ellos (los Pesos Cubanos) Hay que tener cuidado que no os den el cambio en pesos cubanos, porque a nosotros no nos sirve para nada y en muchos lugares de Cuba al turista no se lo aceptan. A nosotros nos los dieron en Correos cuando pagamos un sello, los tenemos de recuerdo (¡Por que no o los aceptan ni como propina!).
Esa misma noche llegamos y nos fuimos a dormir. El viaje fue cansado. El avión (Air Europa) era pequeñito y además ahora te hacen pagar los auriculares para poder ver alguna película o escuchar música (6€) así que si tenéis unos, mejor os lo lleváis.
HOTEL HABANA RIVIERA 4 *PASEO MALECON, VEDADO, CIUDAD DE LA HABANA
TELF. 537-836-4051 / 537-833-3739
VISTAS IMPRESIONANTES AL MAR Y AL MALECON DESDE LAS HABITACIONES Nº 11 Y 12.
EL HOTEL TIENE 20 PISOS DE ALTURA
Llegamos a la Habana a las 18.00h. El aeropuerto es pequeño y afortunadamente no hay mucha gente. Para recoger las maletas hay una sala con dos cintas y empiezan a salir por una y por otra sin ningún orden ni lógica, así que hay que estar pendiente de las maletas. Nosotros por primera vez en el aeropuerto de Barcelona y luego en el de Cuba, de regreso, protegimos la maleta con esa cinta aislante transparente. Para prevenir nada más. Quizás sea más importante hacerlo a la salida, para que nadie te pueda introducir nada en la maleta. Hoy en día hay que ir con cuidado.
El hotel estaba situado en el Malecón a 5 minutos en taxi del centro de la Habana. En el aeropuerto nos vinieron a recoger y nos llevaron en un autocar hasta el hotel. Es recomendable llevar alguna chaqueta o camisa de manga larga para cuando os subáis a un autocar de turistas o para estar en el aeropuerto. Fuera hace muchísimo calor, pero los aires acondicionados los ponen a tope y te puedes quedar congelado.
Habíamos reservado una oferta de vuelo y hotel, no estaba mal de precio, el hotel era el más económico, pero resultó estar realmente bien para lo que nos esperábamos: Hotel Habana Riviera 4*.
Cuando llegamos a la recepción nos sorprendimos, impresionante, hay un teatro, un gran restaurante, cafetería, tiendas etc. aunque lo más bonito son las vistas al malecón. Al dar nuestros nombres no tenían nuestra reserva. Finalmente nos dieron una habitación (la nº 911) con unas vistas espectaculares al mar y al malecón. Por la noche oías las olas que chocaban y también a la gente, sobretodo el viernes y sábado, de repente empiezan a llegar personas al malecón, y se ponen a beber a escuchar música y a refrescarse con las olas que chocan con las rocas. Es un espectáculo curioso. La primera vez que ves el malecón creo que decepciona un poco. Piensas, no es para tanto, pero cuando realmente vives el ambiente, paseas de noche, ves a la gente cenando allí en el muro, bailando y bebiendo, parejas besándose, niños corriendo, no sé cambias de idea y poco a poco te das cuenta que tiene algo especial, algo que te atrae. Supongo que será porque de repente ese trozo largo de muro, rocas y mar cobra vida propia, la vida de los cubanos. Sentarse allí y observar es ver parte de la vida cubana.
El hotel tiene 20 plantas, todas las habitaciones tienen vistas al mar pero la 911-912 y las suites están frontales al él. La habitación es realmente grande y el baño también. Todo muy limpio. En su época debía ser un gran hotel. Ahora lo aprecias por el tamaño de las habitaciones y por los muebles que aunque anticuados te los puedes imaginar en su plenitud. Hay Televisión y la caja fuerte funciona con la llave de la habitación, sin cargo. No hay minibar.
Los desayunos son completos, y en la parte inferior del hotel hay bancos y tiendas. El dinero se puede cambiar en el banco del hotel (son oficiales y completamente fiables). No os llevéis DOLARES, tienen una penalización del 20%, no lo saben muchas agencias. Mejor cambiar EUROS a CUC (peso convertible) que al cambio viene a ser lo mismo que el euro. Los cubanos tienen a su vez, una moneda que solo pueden utilizarla ellos (los Pesos Cubanos) Hay que tener cuidado que no os den el cambio en pesos cubanos, porque a nosotros no nos sirve para nada y en muchos lugares de Cuba al turista no se lo aceptan. A nosotros nos los dieron en Correos cuando pagamos un sello, los tenemos de recuerdo (¡Por que no o los aceptan ni como propina!).
Esa misma noche llegamos y nos fuimos a dormir. El viaje fue cansado. El avión (Air Europa) era pequeñito y además ahora te hacen pagar los auriculares para poder ver alguna película o escuchar música (6€) así que si tenéis unos, mejor os lo lleváis.
HOTEL HABANA RIVIERA 4 *PASEO MALECON, VEDADO, CIUDAD DE LA HABANA
TELF. 537-836-4051 / 537-833-3739
VISTAS IMPRESIONANTES AL MAR Y AL MALECON DESDE LAS HABITACIONES Nº 11 Y 12.
EL HOTEL TIENE 20 PISOS DE ALTURA
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