EL MUNDO DE GLAUKA

Espero
no olvidar la sensación que tuve al ver un ser en la inmensidad
.

¿Habéis oído alguna vez
el silencio?

¿Habéis
cruzado alguna vez la mirada con un animal salvaje?

¿Habéis
admirado alguna vez la grandeza de la naturaleza?


Espero poder alguna vez transmitir de alguna manera las sensaciones
que he tenido la suerte de experimentar en mis viajes, en mi vida y en mis
sueños.

Espero poder aprender a describir todo lo que siento y veo para dejar
escrito todo eso que tal vez mi memoria un día deje de recordar.

Espero que la vida me regale MI MEMORIA.

viernes, 20 de julio de 2007

CIENFUEGOS Y TRINIDAD











MARTES 22 DE MAYO 2007
CIENFUEGOS - TRINIDAD
Nos levantamos a las 07.00h, nos duchamos y nos despedimos de la señora que nos entrega las tarjetas y nos pide el favor de dárselas al señor que tiene otra casa de Hospedaje en Trinidad. También nos ha reservado habitación allí por si decidimos quedarnos.

Antes de salir de Cienfuegos vamos otra ves a ver las casas coloniales de la pequeña Manga del Mar Menor Cubana, en una de ellas nos para un señor que dice que conoce gente de Cataluña, de “Torrassa” que deducimos claro que es Terrasa, Barcelona, Manresa y Santa Eulalia. En fin todo esto para decirnos que el tiene un paladar y una casa de huéspedes y que nos invita a comer (no es oficial y la casa se ve un poco descuidada, como él…) así que decidimos despedirnos amablemente diciéndole que nos lo pensamos. Todo el mundo tiene amigos o familiares en España, a veces para que no nos molestaran decíamos que éramos de Andorra y se quedaban con cara de “donde está eso” y seguidamente o se iban o nos decían tras un momento de reflexión ¡allí también tengo amigos!! Todo esto teniendo en cuenta que antes de hablarnos en español nos hablaban en inglés y llamaban a Marc Gringo!!!

Finalmente nos dirigimos a Trinidad, paramos a tomar un café con leche en una gasolinera a la salida. De camino a Trinidad paramos en una playa muy tranquila donde hay Bungalows y un Hotel. Es una zona muy tranquila donde pasar una noche no está mal (si vas con tiempo), se llama Playa Rancho Luna.
Damos la vuelta y empezamos la aventura de atravesar la carretera con el coche intentando esquivar a todo cangrejo que se ponía por medio, que os aseguro no eran pocos. ¡¡Había un montón!! Y algunos realmente grandes. Nos comentaron que en la época en que hay más los coches se protegen las ruedas, y la verdad no me extraña porque los grandes tenían unas pinzas!! Salen del mar y se van a poner los huevos a la tierra.

Al coger la carretera a Trinidad nos liamos y acabamos en una carretera con vistas impresionantes a la bahía y a unos islotes. Llegamos hasta el final donde hay un pequeño embarcadero y unas casitas junto al agua. En la parte más alta de la carretera hay un gran hotel. Finalmente y tras preguntar conseguimos coger de nuevo la carretera hacia Trinidad. Ya íbamos haciendo crema de cangrejo muy a nuestro pesar. Además cuando intentábamos esquivar alguno justo corrían con sus pincitas levantadas al lado donde girábamos así que siempre pisamos alguno.

Llegamos a Trinidad, pero antes de visitar el pueblo vamos a visitar Playa Ancón y Casilda. Es precioso. En Playa Ancón hay un hotel y dos playas, una grande con arena blanca y agua color turquesa y otra pequeña con las mismas características pero más tranquila, de hecho nos bañamos prácticamente solos, también hay un restaurante. Puedes alquilar gafas para hacer snorkle junto a un pequeño arrecife (no comparable con Cayo Largo) pero si lleváis las vuestras mejor... También hay un “Parqueo” donde dejar el coche. Nos pedían 5 CUC por las gafas, y el coche y finalmente lo dejamos en 4 CUC (bueno algo es algo). Si lleváis zapatos de río mejor, porque hay erizos realmente grandes!! No hay duchas ni vestuarios así que al salir nos echamos un poco de agua (caliente) que traíamos en el coche y nos rebozamos de crema para aliviar la sensación de la sal. Nos cambiamos allí mismo detrás del coche y con la mirada disimulada de los que estaban allí. Nos vamos a ver Casilda.
Es una pequeña población por donde atraviesa una vía de tren y tiene un pequeño puertecito pesquero. Es muy bonito.
Finalmente nos vamos a Trinidad. Se puede aparcar en la Plaza de Santa Ana (PK oficial) o más al centro. Las calles están adoquinadas, es el pueblo mejor conservado que vemos durante el viaje, tanto el centro como las calles de alrededor. Está muy limpio y casi todas las casas están rehabilitadas, por lo menos por fuera. Si sales del centro no están tan bien pero ni comparación con lo visto anteriormente en otras localidades. Hace una calor insoportable. Visitamos la ciudad, hay un mercadillo (donde compramos regateando por supuesto) los regalitos para amigos y familiares. Buscamos la casa para dejar las tarjetas, saludamos al señor (es un buen sitio para dormir) y nos explica que hasta hacía poquito la fachada de su casa era de otro color, pero que de un día para otro se levantó y el gobierno la había pintado de azul y con una pintura de mala calidad que tiene que repintar a menudo si quiere tener decente la fachada.
Con el calor abrasador y las ganas de beber algo fresquito decidimos ir en busca de un paladar donde comer. El paladar es una casa particular donde habilitan mesas para servir comida. Antes era muy económico ahora hay incluso más caros que los restaurantes. Nos habían recomendado uno llamado Sol y Son, pero estaba cerrado, solo abrían por la noche. Así que fuimos en busca de otro recomendado en la guía que llevábamos (Lonely Planet) Paladar Estela. Tampoco tuvimos suerte…pero allí mismo había una chica que nos comentó que tenía a una amiga que tenía uno, así que ¡¡A la aventura!! Nos fuimos con ella. La casita tenía un pequeño patio con un par de mesas, muy bonito, pero tenía un toldo de plástico y con el sol nos caían las gotas de sudor continuamente. Tenían ventiladores, pero justo se fue la luz (allí es bastante usual). Tardaron un poco por ese problema en traernos la comida, pero estuvimos hablando con la chica que nos llevó allí, que entre otras cosas le dijo a Marc que parecía extranjero y que reconocía si era español o no por la nariz (al parecer la tenemos muy grande), Le entregué una bolsa de golosinas porque me dijo que tenía hijos. Se marchó y por fin nos trajeron la comida. Pollo frito con ensalada, pan y arroz. Realmente estaba muy bueno. Estaban en la casa la hija de la propietaria que tenía un par de añitos (Daniela) y la abuela. Le di a la niña un llavero-linterna que llevaba y un perfume de vainilla en crema que le encantó. La propietaria nos comentó que quería arreglar la casa para convertirla en una casa de hospedaje para los turistas. Me apuntó la dirección por si queríamos recomendar el lugar. Realmente fueron muy amables y la comida era buena. Nos costó 24 CUC (almuerzo, bebida y cafés).

PALADAR CALLE PIRRO GUINAR Nº 412
SRA. KATIUSKA TOLEDO QUINTANA
TRINIDAD – CUBA

HOSTAL MERCEDES MAURI
C/ JOSE MARTI Nº 227 ESQUINA C/ FRANCISCO J. ZERQUERA Y COLON
TELF: 01419-93549
TRINIDAD

NENITA
SRA. MARIA VICTORIS IRARRAGORRI LEÓN
C/ JUAN MANUEL MARQUEZ Nº 26 ESQU. JOSE MENDOZA
CERCA DE LA CASA DE LA MUSICA
TELF. 53-01419-3918
62600 TRINIDAD S.S. CUBA

Después de comer nos fuimos a visitar una casa colonial donde se puede subir a una pequeña torre y puedes ver toda trinidad desde arriba. Es el Museo Palacio Cantero Trinidad. Es una visita guiada, vale la pena para ver como eran estas casas por dentro. Te explican un poco de historia y se pueden ver diversas antigüedades. Precio: 2 CUC por persona.

Decidimos no dormir en Trinidad y regresar a la Habana. Para desde allí salir al día siguiente hacia Viñales. De Trinidad a la Habana tardamos 4 horas, pero cogimos un poco de noche en la Ochovía y realmente no es recomendable. No había luz, nos llovido bastante y la carretera se vuelve realmente peligrosa. Importante saber que cuando llegas a la Habana la Ochovía se acaba de golpe…pero de GOLPE, de repente los supuestos carriles desaparecen.

Llegamos al Hotel y directamente a dormir.

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