LUNES 21 DE MAYO DE 2007
HABANA - CIENFUEGOS
A las 07.00h nos levantamos, desayunamos, cambiamos dinero en el banco del hotel y nos vamos a recoger el coche.
Ya nos habían advertido e íbamos preparados: Nos informan que no tenían el coche que habíamos reservado. Que ese tipo de coche solo se lo alquilan a las Agencias y que lo único que nos podían ofrecer era uno más caro. Nos pusimos firmes y finalmente después de discutir un buen rato conseguimos que la empleada se pusiera en contacto con otra compañía HABANA AUTOS que sí tenía coches pequeños y económicos, pagamos 5 CUC más y nos entregan un Toyota Yaris. Nos viene a recoger el chico y nos lleva a la oficina para firmar el contrato. Nos informa que en caso de tener algún accidente o percance con el auto, intentemos que la policía no nos escriba nada en la hoja del coche, aunque luego lo tache, porque sólo tener el papel con algo escrito ya les sirve a la compañía para cobrarnos. También nos advierte que vayamos con precaución por la Ochovía (la autopista, que por cierto de ocho vías nada de nada), nos comenta que controlemos la velocidad y que allí los rádares de la policía son intuitivos…no hay aparatos… Por la autopista se puede ir a 60-80 y 100km pero si os dedicáis a buscar las señales podéis perder todo el día porque o están muy escondidas o simplemente no hay… creo que nosotros tan solo vimos un par en todo el viaje…así que no sabes a cuánto tienes que ir porque no hay nada que lo indique. Tan solo precaución cuando paséis los puentes, y los cruces, suele haber mucha gente y algún coche de policía, a parte de carros, perros, gatos, pájaros, y cualquier cosa con patas o con alas a parte de los baches, piedras, etc.
Nos dirigimos a Cienfuegos. Vamos a poner gasolina, porque el depósito te lo entregan justito para llegar a una, y luego lo tienes que entregar igualmente vacío (por temas de papeleo del gobierno…). En la gasolinera estamos 30 min. ¡¡Paciencia!!
Por fin conseguimos salir de la gasolinera y vamos en busca de la Ochovía o sea la autopista, que consta de UN solo carril, no hay líneas y hay tramos en los que encuentras una “mediana” o mejor dicho cuatro trocitos de arbustos que hacen de separación entre los dos sentidos. Por supuesto no hay luces ni indicaciones de ningún tipo, eso sí, si os encontráis con un “ceda el Paso” debéis parar como si fuera un Stop. Lo aconsejable es conducir durante el día, porque hay que esquivar múltiples obstáculos (por tierra y aire) y si de día no los ves, por la noche menos. No se puede bajar la guardia ni un momento, de veras: coches, camiones en dirección contraria, cruzando la mediana para cambiar de sentido, vacas, perros, bicis, carros tirados por caballos, transeúntes que ofrecen dinero para que los recojáis (mejor evitarlo). No parar nunca, os podéis llevar algún susto.
Para coger la ochovía de la Habana nos perdimos por la Vía Blanca, fuimos a parar a una zona industrial desde donde preguntando conseguimos incorporarnos a la autopista. Los carriles de incorporación o salida a penas se distinguen, parecen carreteras. Nosotros siempre preguntábamos a señores mayores, mujeres con niños, o personas que fueran en dirección contraria, por precaución. Tan solo llevamos a su casa a una señora en una ocasión (que os la explico más adelante) y porque estaba con una abuelita y se despidió de ella con un “Te quiero abuelita”.
Dirección a Cienfuegos paramos a comer en un restaurante de comida rápida, El Rápido, se come por 1 CUC un trozo de pizza o un plato de pasta, está muy bien de precio y la comida no está mal. Allí en Cienfuegos no sabíamos donde ir a dormir, muchísimos jóvenes (jineteros) te paran por la carretera y te enseñan sus tarjetas para que te quedes a dormir donde te indican. Generalmente ellos se llevan comisiones y los precios de los establecimientos, o mejor dicho de las casa de huéspedes pueden salir más caros.
Vimos en El Rápido a una señora que parecía ser la jefa del local y decidimos preguntarle a ella si conocía de algún sitio donde dormir. En seguida nos dijo que conocía a una amiga que tenía una casa en el centro de Cienfuegos (una casa de huéspedes oficial), para distinguirlas tenéis que mirar que en la entrada, en la puerta tengan un distintivo azul, en forma de ojo. Allí es necesario para dormir eso sí, el pasaporte, porque lo anotan en un registro.
La señora nos acompañó hasta la casa, primero fue en bici delante nuestro (y tras ella su perrito) y luego tras dejarle la bici a su marido, los subimos a los dos (ella y el perrito) al coche hasta el centro.
A nosotros la estancia nos costó 25 CUC (con un zumo de frutas riquísimo de bienvenida). Sólo alojamiento. La habitación era grande, tenía aire acondicionado y tenía acceso a una sala con cocina y un baño. Para quedarse más tiempo está muy bien porque la cocina y el baño son exclusivos de la habitación. Estaba todo muy limpio. Se llama: Casa de Hospedaje El Colonial. La misma propietaria que vivía allí mismo, nos indicó donde dormir en Trinidad. Aunque finalmente no nos quedamos a dormir allí, fuimos a ver la casa y a entregarle al señor, tarjetas de El Colonial, como nos había pedido la señora. El señor estuvo encantado de conocernos y la casa realmente era preciosa y estaba en pleno centro de Trinidad, con un gran patio interior como la de Cienfuegos. El coche se puede aparcar en la calle sin problema y por 2 CUC siempre hay alguien que lo vigila, también hay PK oficiales (exteriores, en la misma calle) que cuestan 1 CUC. Los trabajadores oficiales suelen llevar un identificativo. Se anotan la matrícula y realmente nosotros no tuvimos ningún problema. En Cienfuegos el mismo vigilante de la biblioteca nos vigiló el coche. Le pagamos a la señora después de comprobar que el coche estaba bien.
Paseamos por el centro de Cienfuegos. Hay una calle comercial muy bien cuidada, con tiendas, supermercados, restaurantes ect. Esta calle da a la Iglesia, también muy bien cuidada. Pero la calle principal de Cienfuegos es una especie de Rambla de Catalunya en Barcelona (con diferencias claro) pero es un lugar similar, pues la gente pasea, se sienta a mirar en los bancos y aquí incluso juegan a Boley…Las casas tienen porticotes (que nos resguardaron de las lluvias afortunadamente) y debajo están las tiendas o “Timbalaches” (que venden de todo), bares, restaurantes y viviendas. Esta parte de la rambla está también muy bien cuidada. Luego cuando sales de allí a ver las calles de atrás está como la Habana.
En La gasolinera de Cienfuegos nos dijeron que teníamos la rueda un poco desinflada, la inflamos sin más…
Cenamos en un restaurante de la calle comercial que da a la Iglesia, el Restaurante “Las Princesas”. Se come bien y el precio no está mal.
Cienfuegos también tiene un malecón pero está realmente sucio. Lo que es precioso es la vista de la Bahía, además hay una zona que recuerda a la Manga del Mar Menor, el mar a los dos lados de la carretera, un estrecho de tierra donde hay viviendas preciosas. La Avenida tiene casas coloniales espectaculares, las que están cuidadas son una maravilla y las que no solo hace falta un poco de imaginación para verlas en su momento de esplendor y saber que eran y son también una maravilla. Da pena ver las que están descuidadas. Hay un Hotel al fondo de la Avenida y un Club con discoteca preciosos.
Nos vamos a dormir pronto pero antes decidimos pasear por la rambla y sentarnos a ver pasar a la gente en un banco. Se está realmente bien. La gente está en la puerta de su casas con las sillas en la calle (como en muchos pueblos de España), hablando, jugando o tomando algo fresquito para soportar el calor.
Antes de sentarnos vemos una lucecita verde volando junto a nosotros, ¡Es una luciérnaga! Aunque allí nos dijeron otro nombre que no logro recordar. Me encanta, nunca la había visto tan de cerca y con una luz tan verde, parece de mentira, como si se hubiera escapado de un cuento. Después nos vamos a descansar, con el recuerdo de un día fantástico.
CASA DE HOSPEDAJE EL COLONIAL
CALLE Nº 37 5608 ESQUINA CALLE 56 Y 58
SRA. JULIA MILANES FERNÁNDEZ
TELF. 516241
CIENFUEGOS
A las 07.00h nos levantamos, desayunamos, cambiamos dinero en el banco del hotel y nos vamos a recoger el coche.
Ya nos habían advertido e íbamos preparados: Nos informan que no tenían el coche que habíamos reservado. Que ese tipo de coche solo se lo alquilan a las Agencias y que lo único que nos podían ofrecer era uno más caro. Nos pusimos firmes y finalmente después de discutir un buen rato conseguimos que la empleada se pusiera en contacto con otra compañía HABANA AUTOS que sí tenía coches pequeños y económicos, pagamos 5 CUC más y nos entregan un Toyota Yaris. Nos viene a recoger el chico y nos lleva a la oficina para firmar el contrato. Nos informa que en caso de tener algún accidente o percance con el auto, intentemos que la policía no nos escriba nada en la hoja del coche, aunque luego lo tache, porque sólo tener el papel con algo escrito ya les sirve a la compañía para cobrarnos. También nos advierte que vayamos con precaución por la Ochovía (la autopista, que por cierto de ocho vías nada de nada), nos comenta que controlemos la velocidad y que allí los rádares de la policía son intuitivos…no hay aparatos… Por la autopista se puede ir a 60-80 y 100km pero si os dedicáis a buscar las señales podéis perder todo el día porque o están muy escondidas o simplemente no hay… creo que nosotros tan solo vimos un par en todo el viaje…así que no sabes a cuánto tienes que ir porque no hay nada que lo indique. Tan solo precaución cuando paséis los puentes, y los cruces, suele haber mucha gente y algún coche de policía, a parte de carros, perros, gatos, pájaros, y cualquier cosa con patas o con alas a parte de los baches, piedras, etc.
Nos dirigimos a Cienfuegos. Vamos a poner gasolina, porque el depósito te lo entregan justito para llegar a una, y luego lo tienes que entregar igualmente vacío (por temas de papeleo del gobierno…). En la gasolinera estamos 30 min. ¡¡Paciencia!!
Por fin conseguimos salir de la gasolinera y vamos en busca de la Ochovía o sea la autopista, que consta de UN solo carril, no hay líneas y hay tramos en los que encuentras una “mediana” o mejor dicho cuatro trocitos de arbustos que hacen de separación entre los dos sentidos. Por supuesto no hay luces ni indicaciones de ningún tipo, eso sí, si os encontráis con un “ceda el Paso” debéis parar como si fuera un Stop. Lo aconsejable es conducir durante el día, porque hay que esquivar múltiples obstáculos (por tierra y aire) y si de día no los ves, por la noche menos. No se puede bajar la guardia ni un momento, de veras: coches, camiones en dirección contraria, cruzando la mediana para cambiar de sentido, vacas, perros, bicis, carros tirados por caballos, transeúntes que ofrecen dinero para que los recojáis (mejor evitarlo). No parar nunca, os podéis llevar algún susto.
Para coger la ochovía de la Habana nos perdimos por la Vía Blanca, fuimos a parar a una zona industrial desde donde preguntando conseguimos incorporarnos a la autopista. Los carriles de incorporación o salida a penas se distinguen, parecen carreteras. Nosotros siempre preguntábamos a señores mayores, mujeres con niños, o personas que fueran en dirección contraria, por precaución. Tan solo llevamos a su casa a una señora en una ocasión (que os la explico más adelante) y porque estaba con una abuelita y se despidió de ella con un “Te quiero abuelita”.
Dirección a Cienfuegos paramos a comer en un restaurante de comida rápida, El Rápido, se come por 1 CUC un trozo de pizza o un plato de pasta, está muy bien de precio y la comida no está mal. Allí en Cienfuegos no sabíamos donde ir a dormir, muchísimos jóvenes (jineteros) te paran por la carretera y te enseñan sus tarjetas para que te quedes a dormir donde te indican. Generalmente ellos se llevan comisiones y los precios de los establecimientos, o mejor dicho de las casa de huéspedes pueden salir más caros.
Vimos en El Rápido a una señora que parecía ser la jefa del local y decidimos preguntarle a ella si conocía de algún sitio donde dormir. En seguida nos dijo que conocía a una amiga que tenía una casa en el centro de Cienfuegos (una casa de huéspedes oficial), para distinguirlas tenéis que mirar que en la entrada, en la puerta tengan un distintivo azul, en forma de ojo. Allí es necesario para dormir eso sí, el pasaporte, porque lo anotan en un registro.
La señora nos acompañó hasta la casa, primero fue en bici delante nuestro (y tras ella su perrito) y luego tras dejarle la bici a su marido, los subimos a los dos (ella y el perrito) al coche hasta el centro.
A nosotros la estancia nos costó 25 CUC (con un zumo de frutas riquísimo de bienvenida). Sólo alojamiento. La habitación era grande, tenía aire acondicionado y tenía acceso a una sala con cocina y un baño. Para quedarse más tiempo está muy bien porque la cocina y el baño son exclusivos de la habitación. Estaba todo muy limpio. Se llama: Casa de Hospedaje El Colonial. La misma propietaria que vivía allí mismo, nos indicó donde dormir en Trinidad. Aunque finalmente no nos quedamos a dormir allí, fuimos a ver la casa y a entregarle al señor, tarjetas de El Colonial, como nos había pedido la señora. El señor estuvo encantado de conocernos y la casa realmente era preciosa y estaba en pleno centro de Trinidad, con un gran patio interior como la de Cienfuegos. El coche se puede aparcar en la calle sin problema y por 2 CUC siempre hay alguien que lo vigila, también hay PK oficiales (exteriores, en la misma calle) que cuestan 1 CUC. Los trabajadores oficiales suelen llevar un identificativo. Se anotan la matrícula y realmente nosotros no tuvimos ningún problema. En Cienfuegos el mismo vigilante de la biblioteca nos vigiló el coche. Le pagamos a la señora después de comprobar que el coche estaba bien.
Paseamos por el centro de Cienfuegos. Hay una calle comercial muy bien cuidada, con tiendas, supermercados, restaurantes ect. Esta calle da a la Iglesia, también muy bien cuidada. Pero la calle principal de Cienfuegos es una especie de Rambla de Catalunya en Barcelona (con diferencias claro) pero es un lugar similar, pues la gente pasea, se sienta a mirar en los bancos y aquí incluso juegan a Boley…Las casas tienen porticotes (que nos resguardaron de las lluvias afortunadamente) y debajo están las tiendas o “Timbalaches” (que venden de todo), bares, restaurantes y viviendas. Esta parte de la rambla está también muy bien cuidada. Luego cuando sales de allí a ver las calles de atrás está como la Habana.
En La gasolinera de Cienfuegos nos dijeron que teníamos la rueda un poco desinflada, la inflamos sin más…
Cenamos en un restaurante de la calle comercial que da a la Iglesia, el Restaurante “Las Princesas”. Se come bien y el precio no está mal.
Cienfuegos también tiene un malecón pero está realmente sucio. Lo que es precioso es la vista de la Bahía, además hay una zona que recuerda a la Manga del Mar Menor, el mar a los dos lados de la carretera, un estrecho de tierra donde hay viviendas preciosas. La Avenida tiene casas coloniales espectaculares, las que están cuidadas son una maravilla y las que no solo hace falta un poco de imaginación para verlas en su momento de esplendor y saber que eran y son también una maravilla. Da pena ver las que están descuidadas. Hay un Hotel al fondo de la Avenida y un Club con discoteca preciosos.
Nos vamos a dormir pronto pero antes decidimos pasear por la rambla y sentarnos a ver pasar a la gente en un banco. Se está realmente bien. La gente está en la puerta de su casas con las sillas en la calle (como en muchos pueblos de España), hablando, jugando o tomando algo fresquito para soportar el calor.
Antes de sentarnos vemos una lucecita verde volando junto a nosotros, ¡Es una luciérnaga! Aunque allí nos dijeron otro nombre que no logro recordar. Me encanta, nunca la había visto tan de cerca y con una luz tan verde, parece de mentira, como si se hubiera escapado de un cuento. Después nos vamos a descansar, con el recuerdo de un día fantástico.
CASA DE HOSPEDAJE EL COLONIAL
CALLE Nº 37 5608 ESQUINA CALLE 56 Y 58
SRA. JULIA MILANES FERNÁNDEZ
TELF. 516241
CIENFUEGOS
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