AGOSTO 2007
Este diario se lo dediqué a mi abuelita Curra. Justo dos semanas antes de irnos tubo una crisis bastante grabe, está muy enferma desde hace años y en esta ocasión todos pensamos que no podría superarlo. El médico nos comentó que en su situación cualquier otra persona ya no estaría con nosotros, pero mi Currita es fuerte y a pesar de no ser consciente de nada, ella lucha por vivir. Un día hablé con ella y le dije que me iba lejos y que no me gustaba dejarla así como estaba. Yo la veo cada día y a pesar de que ya hace años que no conoce a nadie, cuando le sonrío, ella me sonríe y eso a mi ya me basta.
Le expliqué que pasaría muchos días sin verla y sin hablar con ella, y que quería que cuando regresase del viaje estuviese despierta para poder explicarle como nos había ido todo. El día antes de irnos ya no tenía fiebre y pude despedirme de ella. Mi prima me prometió que si pasaba algo me lo diría. Confiaba en ella. Le dije que quería saberlo para por lo menos pensar en ella desde donde estuviese. Me conectaba a Internet a menudo para tener noticias (casi todos los hoteles de precio medio tienen Internet) y afortunadamente mejoró. He podido verla y darle un beso. Hoy no me ha sonreído ni me ha contestado, solo me ha mirado aunque sin saber que lo hacía, pero mañana será otro día y seguro que me dice hola y me da un beso. Como siempre decía ella “¿Los besos son gratis no?”.
Nuestra aventura empezó en Marzo-Abril de este mismo año. Mi sueño siempre había sido viajar a la India. No se porque, pero siempre me ha atrajo ese país.
Después de haber viajado afortunadamente por varios países, creí que ya había llegado el momento de plantearse en serio realizar uno de mis sueños, y la verdad, creo que ha sido el momento justo para hacer el viaje a India; Coger la mochila, el billete de ida y vuelta y ¡A la aventura! No se puede hacer según con que edades…aunque después de haber estado allí creo que a quien le gusta este tipo de viaje para conocer el mundo lo puede hacer con cualquier edad, cambiando el ritmo, pero la esencia es la misma.
Envié un mensaje al foro que tenemos los amigos para ver si se apuntaba alguno de ellos con nosotros. Marc y yo siempre viajamos solos, pero no nos importa hacerlo en grupo. Disfrutamos igual. En realidad cuando viajamos solos, luego siempre conocemos gente y acabamos haciendo grandes amigos.
“¿Quién se anima?” Pregunté un día. Y finalmente se apuntaron tres amigos: Tobe, Marta y Maria. Ellos tendrían menos días, nosotros pasaríamos una semana más.
Empezamos a quedar algún fin de semana para preparar la ruta. Nos compramos una guía (Lonely Planet), un plano del país y quedamos para cenar y ver que podíamos organizar. Lo primero era buscar los billetes de ida y vuelta (Barcelona-Delhi), los días iban pasando y las ofertas se iban convirtiendo en No ofertas…
Finalmente una noche conseguimos reservar los billetes con Alitalia (con escala en Milán).
Una de nuestras ilusiones era ir a conocer el trabajo que está desarrollando la Fundación Vicente Ferrer en el sur de la India, en Anantapur. Marc y yo tenemos un niño (Nagendrababu) apadrinado desde hace cuatro años, y con mi empresa hemos construido una vivienda para los más necesitados. Así que los últimos días decidimos pasarlos allí. La verdad es que fue una experiencia inolvidable y llena de emociones. Desgraciadamente nuestros amigos no pudieron acompañarnos porque debían regresar a Barcelona para trabajar. Les hubiera encantado. Fue el broche final de un viaje Increíble.
Nuestro grupo lo denominamos “Equipo Namaste”. La verdad que ahora después de haber regresado, pensamos en todo lo que queríamos ver en 15 días y nos reímos…no solo porque son muy pocos días para recorrer un país tan increíblemente grande, sino porque después de conocer como funciona todo allí, sabemos que es imposible aunque lo lleves todo absolutamente programado.
India es un mundo a parte, es el país del caos y de la suciedad, es el país de los colores y los contrastes, del calor y la humedad, de los olores, de las risas y la desesperación, del picante, de las religiones, de la comprensión y sobre todo un país con una gente inolvidable. Los recuerdos más bonitos que guardo son aquellos momentos en que tuvimos la oportunidad de estar con la gente, de hablar con ellos, de hacernos fotos, los monumentos son recuerdos fantásticos, pero el contacto humano es algo impresionante. Los niños, la gente mayor, las familias enteras haciéndose fotos con los “exóticos” occidentales, riéndose de nosotros en algunas ocasiones (porque la verdad, no estamos acostumbrados a según que cosas y no dudo que desde su punto de vista se nos viera ridículos….). Otra sensación que tuvimos todos fue la seguridad que uno tiene al viajar por todo el país. En ningún momento sentimos miedo al caminar de noche por las calles o caminar por barrios a cualquier hora, sí nos sentimos observados y de vez en cuando te dabas la vuelta y veías que te seguía una multitud, pero simplemente te miraban y en alguna ocasión te tocaban, pero nada más.
Así que nuestro viaje se divide en dos: los primeros 17 días que los pasamos con Tobe, Marta y María, y los 4 días que pasamos solos en la Fundación Vicente Ferrer, Anantapur y luego en Bangalore.
Nuestra ruta inicial era espectacular, en 17 días íbamos a visitar todo el norte de la India, Mumbay, y pensamos que después de tanto viaje nos podríamos ir a relajar a las playas de Kerala. ¡Menudo viaje! Delhi, todo el Rajastán (el triángulo de oro y Jaisalmer) , Varanasi, Mumbai, Kerala, Anantapur y Bangalore. Lo teníamos todo programado. Horarios de trenes, aviones, autobuses etc.
Nuestra segunda ruta ya varió un poquito, no mucho porque lo queríamos ver todo, pero no nos iba muy bien hacer escala en Mumbai, y buscamos otras opciones.
La tercera ruta, ya fue algo más concreta y la definitiva: Delhi, el Triángulo del Oro, Jaisalmer, Varanasi, y nosotros Anantapur y Bangalore (y algún otro lugar que finalmente descartamos).
Marta conocía a un ex compañero de trabajo que tenía un amigo que estaba viviendo en Delhi (Pedro) con su novia (Patu), nos dio su correo electrónico y comprobamos desde el primer contacto que eran increíblemente amables y encantadores. Luego al conocerlos todavía nos sorprendimos más.
Desde España tan solo reservamos los billetes de avión, pero por si teníamos algún imprevisto, la primera noche en Delhi también la reservamos. Llegábamos por la noche a una ciudad desconocida y sabemos como te pueden atosigar en la salida de un aeropuerto, así que la reserva la realizamos en un hotel de precio medio y con servicio de recogida en el aeropuerto. Allí nos esperaba un señor con nuestro nombre. Es aconsejable por lo menos el primer día hacerlo de esta manera, luego ya vas viendo como funciona todo allí y es más sencillo. Hay hoteles baratos que también anuncian recogida en el aeropuerto y luego te dejan tirado… si se puede mejor reservar un hotel de precio medio para asegurar un poco más que no te dejen el primer día perdido en el aeropuerto. Otra opción es una vez allí coger un taxi desde los mostradores Pre-Paid Taxis. Pagas por adelantado (con lo que evitas posibles timos…que es muy común allí). La zona más turística y “mochilera” es el Main Street, muchos taxis (nos lo han explicado, nosotros evitamos esa zona) no quieren llevarte hasta allí, porque las calles son complicadas y te quieren llevar a otros hoteles en los que ellos tienen una comisión. Es posible que te digan “Ese hotel está lleno”, “Ya no existe, lo cerraron hace poco” o cualquier otra excusa. Tanto si tenéis como si no la reserva, insistir en que os lleven.
Nuestro primer hotel era una casa de huéspedes regentada por un matrimonio encantador. El hotel se llama Guest Home, está realmente bien. El baño es compartido pero está impecable y las habitaciones y el edificio en si, es precioso, con una encantadora terraza y un comedor donde sirven un desayuno muy rico. Las habitaciones tienen aire acondicionado, toallas y caja fuerte. Son grandes y confortables. No es de los más económicos pero para empezar el viaje estuvo muy bien. Luego al regresar a Delhi, reservamos en otras zonas un poco más económicas y tampoco tuvimos problemas. Al taxista le pagamos cuando pagamos la habitación al día siguiente. En el aeropuerto cambiamos los dólares y euros…contar los billetes porque hasta allí en la oficina de cambio oficial, se olvidaron algún billete. Te dan el cambio en moneda pequeña (que es más cómodo) pero te grapan todos los billetes, y por no contarlo porque abulta bastante…pues pasa lo que pasa… En el aeropuerto también compramos algunas botellas de agua (para lavarnos los dientes y beber…como llegábamos tarde y no sabíamos si podíamos conseguir agua embotellada…) pero en cualquier tiendecita o en el mismo hotel te dan agua embotellada. No hay problema. Solo aseguraros que la botella esté cerrada o precintada, para evitar que la rellenen del grifo directamente.
La ventaja que tuvimos nosotros es que Pedro nos hizo algunos trámites imprescindibles desde Delhi. Nos reservó un 4x4 con chofer para hacer la ruta por el Rajastán y nos compró una tarjeta de teléfono de allí (nosotros traíamos un móvil liberalizado) para poder hacer las llamadas con las tarifas indias, mucho más económicas. Nos fue muy bien para reservar los hoteles durante la ruta. También nos reservó los vuelos internos desde allí, salían a la mitad de precio que si los reservas desde España. Una vez en la India se pueden reservar desde una agencia de viajes. Nosotros reservamos el vuelo desde Delhi a Varanasi y desde Delhi a Bangalore. A Varanasi se puede ir también en tren, el viaje es largo pero la experiencia también es bonita. En avión aprovechas un poco más el tiempo y vas un poco menos cansado. Para más fortuna Pedro y Patu nos dejaban su vivienda en Delhi para cuando quisiéramos ya que ellos se marchaban la misma noche que llegábamos nosotros de viaje a Tailandia.
Todo el viaje a la India fue como algo surrealista, tan diferente a todo, que una vez has vuelto lo piensas y te dices “¿es real todo lo que he vivido allí?”. Incluso nuestra llegada al país fue, en mayúsculas COMPLETAMENTE SURREALISTA.
Nos levantamos a las 02.30h de la madrugada. Nos gusta madrugar por eso de que dicen que “a quien madruga, Dios le ayuda…”. A las 03.00h habíamos quedado con Tobe delante de mi oficina para guardar el coche en el parquing. La tarde anterior nuestro embrague se declaró en huelga y no podíamos ir con nuestro coche, menos mal que no nos pasó de camino al aeropuerto. Tras meter nuestras super-mochilas en el maletero, nos dirigimos a Barcelona a recoger a María y a Marta. ¡Y luego hacia el aeropuerto! Habíamos reservado un taxi para los cinco. Nos costó unos 40 €. Una vez en el aeropuerto nos situamos delante de la compañía para facturar las mochilas, decidimos envolverlas con ese papel transparente. Antes nos reunimos todos en el suelo de la Terminal para hacer la repartición de los miles de medicamentos que llevábamos entre todos. No se ni como no nos detuvieron…parecíamos traficantes. Nos los repartimos por si se perdía alguna maleta. Tras la repartición, envolvimos las mochilas (que por cierto eran todas iguales, super oferta de Decathlon), nos costó 5€ por mochila y facturamos. Tobe ya empezaba a ligar con la chica del mostrador…nos quería facturar a las tres para que no molestáramos, afortunadamente la chica se puso de nuestro lado y nos dejó subir al avión como pasajeras y no como maletas… Al llevar la tarjeta de Fidelitas de Air Europa pudimos saltarnos toda la cola y facturar por el mostrador de business club.
A las 06:50h salimos dirección Milán. Allí hacemos escala y por fin a las 22.00h llegamos a Delhi. El vuelo dura 7h desde Milán.
Al ofrecernos Pedro y Patu su casa no quisimos molestar y la primera noche nos fuimos al hotel, pero insistieron tanto que al final aceptamos. El problema eran las llaves porque se iban justo cuando nosotros llegábamos al aeropuerto de Delhi. Así que Pedro y Patu nos dejaron una copia de sus llaves a un amigo por si no nos localizábamos en el aeropuerto. El plan era, llegar a Delhi, buscarnos en la salida, presentarnos, dejarnos las llaves y la dirección de su casa y automáticamente darle las GRACIAS, mil veces (y aunque ellos no quisieran) y subirnos al taxi de camino al Hotel para al día siguiente ir a sus casa.
Pedro: “Nosotros somos tres: Yo, Patu y Manush”
Equipo Namaste: “Nosotros somos cinco, con mochilas idénticas y cara de pardillos de el primer día en la India”.
¡Nos vimos enseguida!
Nos entregaron las llaves, la dirección y el teléfono de varios amigos por si teníamos cualquier problema.
Así fue nuestra llegada y primera noche en Delhi. Alucinados por la atención de estos galleguiños hacia nosotros, alucinados por la suerte de que nos viniesen a recoger, alucinados por la primera imagen de la India a la salida del aeropuerto, alucinados por el hotel, en fin…Una pasada.
Estábamos muy emocionados y cansados a la vez por el largo viaje. Nada mas llegar al hotel, nos tomamos unas coca-colas (porque hacia bastante calor estábamos a unos 37º C por la noche!) en la terracita del hotel y luego nos fuimos a dormir embadurnados de Relec (un antimosquitos extraordinario).
Al día siguiente por la mañana, los propietarios del hotel, se sentaron con nosotros en el desayuno. Son un matrimonio encantador. Les explicamos la ruta que queríamos hacer y nos dieron algunos consejos, además de indicarnos que hoteles de los que aparecían en la guía eran los mejores según las categorías. La verdad es que nos fue perfecto porque todos los hoteles que nos aconsejaron fueron geniales. Nos invitaron a una tacita de te cuando regresáramos a Delhi…pero no pudimos. Queda pendiente.
Despues de esta "breve" introducción os explicaré nuestro pequeño viaje y nuestra gran experiencia por la India, espero que os sirva de ayuda para confeccionar vuestra ruta. Si como nosotros es la primera vez que hacéis un viaje “mochilero” a la India solo deciros que ante las adversidades, dibujéis una sonrisa en la cara, contéis hasta diez y seguro que la solución que toméis será la mejor. Cuando regreséis a vuestro país, hasta las situaciones más complicadas os servirán para reír y para afirmar con seguridad que podéis viajar a cualquier parte del mundo. India es un país que te pone a prueba en muchos sentidos, si superas todo con alegría, el recuerdo será fantástico. ¡Os deseo un buen viaje!
Le expliqué que pasaría muchos días sin verla y sin hablar con ella, y que quería que cuando regresase del viaje estuviese despierta para poder explicarle como nos había ido todo. El día antes de irnos ya no tenía fiebre y pude despedirme de ella. Mi prima me prometió que si pasaba algo me lo diría. Confiaba en ella. Le dije que quería saberlo para por lo menos pensar en ella desde donde estuviese. Me conectaba a Internet a menudo para tener noticias (casi todos los hoteles de precio medio tienen Internet) y afortunadamente mejoró. He podido verla y darle un beso. Hoy no me ha sonreído ni me ha contestado, solo me ha mirado aunque sin saber que lo hacía, pero mañana será otro día y seguro que me dice hola y me da un beso. Como siempre decía ella “¿Los besos son gratis no?”.
Nuestra aventura empezó en Marzo-Abril de este mismo año. Mi sueño siempre había sido viajar a la India. No se porque, pero siempre me ha atrajo ese país.
Después de haber viajado afortunadamente por varios países, creí que ya había llegado el momento de plantearse en serio realizar uno de mis sueños, y la verdad, creo que ha sido el momento justo para hacer el viaje a India; Coger la mochila, el billete de ida y vuelta y ¡A la aventura! No se puede hacer según con que edades…aunque después de haber estado allí creo que a quien le gusta este tipo de viaje para conocer el mundo lo puede hacer con cualquier edad, cambiando el ritmo, pero la esencia es la misma.
Envié un mensaje al foro que tenemos los amigos para ver si se apuntaba alguno de ellos con nosotros. Marc y yo siempre viajamos solos, pero no nos importa hacerlo en grupo. Disfrutamos igual. En realidad cuando viajamos solos, luego siempre conocemos gente y acabamos haciendo grandes amigos.
“¿Quién se anima?” Pregunté un día. Y finalmente se apuntaron tres amigos: Tobe, Marta y Maria. Ellos tendrían menos días, nosotros pasaríamos una semana más.
Empezamos a quedar algún fin de semana para preparar la ruta. Nos compramos una guía (Lonely Planet), un plano del país y quedamos para cenar y ver que podíamos organizar. Lo primero era buscar los billetes de ida y vuelta (Barcelona-Delhi), los días iban pasando y las ofertas se iban convirtiendo en No ofertas…
Finalmente una noche conseguimos reservar los billetes con Alitalia (con escala en Milán).
Una de nuestras ilusiones era ir a conocer el trabajo que está desarrollando la Fundación Vicente Ferrer en el sur de la India, en Anantapur. Marc y yo tenemos un niño (Nagendrababu) apadrinado desde hace cuatro años, y con mi empresa hemos construido una vivienda para los más necesitados. Así que los últimos días decidimos pasarlos allí. La verdad es que fue una experiencia inolvidable y llena de emociones. Desgraciadamente nuestros amigos no pudieron acompañarnos porque debían regresar a Barcelona para trabajar. Les hubiera encantado. Fue el broche final de un viaje Increíble.
Nuestro grupo lo denominamos “Equipo Namaste”. La verdad que ahora después de haber regresado, pensamos en todo lo que queríamos ver en 15 días y nos reímos…no solo porque son muy pocos días para recorrer un país tan increíblemente grande, sino porque después de conocer como funciona todo allí, sabemos que es imposible aunque lo lleves todo absolutamente programado.
India es un mundo a parte, es el país del caos y de la suciedad, es el país de los colores y los contrastes, del calor y la humedad, de los olores, de las risas y la desesperación, del picante, de las religiones, de la comprensión y sobre todo un país con una gente inolvidable. Los recuerdos más bonitos que guardo son aquellos momentos en que tuvimos la oportunidad de estar con la gente, de hablar con ellos, de hacernos fotos, los monumentos son recuerdos fantásticos, pero el contacto humano es algo impresionante. Los niños, la gente mayor, las familias enteras haciéndose fotos con los “exóticos” occidentales, riéndose de nosotros en algunas ocasiones (porque la verdad, no estamos acostumbrados a según que cosas y no dudo que desde su punto de vista se nos viera ridículos….). Otra sensación que tuvimos todos fue la seguridad que uno tiene al viajar por todo el país. En ningún momento sentimos miedo al caminar de noche por las calles o caminar por barrios a cualquier hora, sí nos sentimos observados y de vez en cuando te dabas la vuelta y veías que te seguía una multitud, pero simplemente te miraban y en alguna ocasión te tocaban, pero nada más.
Así que nuestro viaje se divide en dos: los primeros 17 días que los pasamos con Tobe, Marta y María, y los 4 días que pasamos solos en la Fundación Vicente Ferrer, Anantapur y luego en Bangalore.
Nuestra ruta inicial era espectacular, en 17 días íbamos a visitar todo el norte de la India, Mumbay, y pensamos que después de tanto viaje nos podríamos ir a relajar a las playas de Kerala. ¡Menudo viaje! Delhi, todo el Rajastán (el triángulo de oro y Jaisalmer) , Varanasi, Mumbai, Kerala, Anantapur y Bangalore. Lo teníamos todo programado. Horarios de trenes, aviones, autobuses etc.
Nuestra segunda ruta ya varió un poquito, no mucho porque lo queríamos ver todo, pero no nos iba muy bien hacer escala en Mumbai, y buscamos otras opciones.
La tercera ruta, ya fue algo más concreta y la definitiva: Delhi, el Triángulo del Oro, Jaisalmer, Varanasi, y nosotros Anantapur y Bangalore (y algún otro lugar que finalmente descartamos).
Marta conocía a un ex compañero de trabajo que tenía un amigo que estaba viviendo en Delhi (Pedro) con su novia (Patu), nos dio su correo electrónico y comprobamos desde el primer contacto que eran increíblemente amables y encantadores. Luego al conocerlos todavía nos sorprendimos más.
Desde España tan solo reservamos los billetes de avión, pero por si teníamos algún imprevisto, la primera noche en Delhi también la reservamos. Llegábamos por la noche a una ciudad desconocida y sabemos como te pueden atosigar en la salida de un aeropuerto, así que la reserva la realizamos en un hotel de precio medio y con servicio de recogida en el aeropuerto. Allí nos esperaba un señor con nuestro nombre. Es aconsejable por lo menos el primer día hacerlo de esta manera, luego ya vas viendo como funciona todo allí y es más sencillo. Hay hoteles baratos que también anuncian recogida en el aeropuerto y luego te dejan tirado… si se puede mejor reservar un hotel de precio medio para asegurar un poco más que no te dejen el primer día perdido en el aeropuerto. Otra opción es una vez allí coger un taxi desde los mostradores Pre-Paid Taxis. Pagas por adelantado (con lo que evitas posibles timos…que es muy común allí). La zona más turística y “mochilera” es el Main Street, muchos taxis (nos lo han explicado, nosotros evitamos esa zona) no quieren llevarte hasta allí, porque las calles son complicadas y te quieren llevar a otros hoteles en los que ellos tienen una comisión. Es posible que te digan “Ese hotel está lleno”, “Ya no existe, lo cerraron hace poco” o cualquier otra excusa. Tanto si tenéis como si no la reserva, insistir en que os lleven.
Nuestro primer hotel era una casa de huéspedes regentada por un matrimonio encantador. El hotel se llama Guest Home, está realmente bien. El baño es compartido pero está impecable y las habitaciones y el edificio en si, es precioso, con una encantadora terraza y un comedor donde sirven un desayuno muy rico. Las habitaciones tienen aire acondicionado, toallas y caja fuerte. Son grandes y confortables. No es de los más económicos pero para empezar el viaje estuvo muy bien. Luego al regresar a Delhi, reservamos en otras zonas un poco más económicas y tampoco tuvimos problemas. Al taxista le pagamos cuando pagamos la habitación al día siguiente. En el aeropuerto cambiamos los dólares y euros…contar los billetes porque hasta allí en la oficina de cambio oficial, se olvidaron algún billete. Te dan el cambio en moneda pequeña (que es más cómodo) pero te grapan todos los billetes, y por no contarlo porque abulta bastante…pues pasa lo que pasa… En el aeropuerto también compramos algunas botellas de agua (para lavarnos los dientes y beber…como llegábamos tarde y no sabíamos si podíamos conseguir agua embotellada…) pero en cualquier tiendecita o en el mismo hotel te dan agua embotellada. No hay problema. Solo aseguraros que la botella esté cerrada o precintada, para evitar que la rellenen del grifo directamente.
La ventaja que tuvimos nosotros es que Pedro nos hizo algunos trámites imprescindibles desde Delhi. Nos reservó un 4x4 con chofer para hacer la ruta por el Rajastán y nos compró una tarjeta de teléfono de allí (nosotros traíamos un móvil liberalizado) para poder hacer las llamadas con las tarifas indias, mucho más económicas. Nos fue muy bien para reservar los hoteles durante la ruta. También nos reservó los vuelos internos desde allí, salían a la mitad de precio que si los reservas desde España. Una vez en la India se pueden reservar desde una agencia de viajes. Nosotros reservamos el vuelo desde Delhi a Varanasi y desde Delhi a Bangalore. A Varanasi se puede ir también en tren, el viaje es largo pero la experiencia también es bonita. En avión aprovechas un poco más el tiempo y vas un poco menos cansado. Para más fortuna Pedro y Patu nos dejaban su vivienda en Delhi para cuando quisiéramos ya que ellos se marchaban la misma noche que llegábamos nosotros de viaje a Tailandia.
Todo el viaje a la India fue como algo surrealista, tan diferente a todo, que una vez has vuelto lo piensas y te dices “¿es real todo lo que he vivido allí?”. Incluso nuestra llegada al país fue, en mayúsculas COMPLETAMENTE SURREALISTA.
Nos levantamos a las 02.30h de la madrugada. Nos gusta madrugar por eso de que dicen que “a quien madruga, Dios le ayuda…”. A las 03.00h habíamos quedado con Tobe delante de mi oficina para guardar el coche en el parquing. La tarde anterior nuestro embrague se declaró en huelga y no podíamos ir con nuestro coche, menos mal que no nos pasó de camino al aeropuerto. Tras meter nuestras super-mochilas en el maletero, nos dirigimos a Barcelona a recoger a María y a Marta. ¡Y luego hacia el aeropuerto! Habíamos reservado un taxi para los cinco. Nos costó unos 40 €. Una vez en el aeropuerto nos situamos delante de la compañía para facturar las mochilas, decidimos envolverlas con ese papel transparente. Antes nos reunimos todos en el suelo de la Terminal para hacer la repartición de los miles de medicamentos que llevábamos entre todos. No se ni como no nos detuvieron…parecíamos traficantes. Nos los repartimos por si se perdía alguna maleta. Tras la repartición, envolvimos las mochilas (que por cierto eran todas iguales, super oferta de Decathlon), nos costó 5€ por mochila y facturamos. Tobe ya empezaba a ligar con la chica del mostrador…nos quería facturar a las tres para que no molestáramos, afortunadamente la chica se puso de nuestro lado y nos dejó subir al avión como pasajeras y no como maletas… Al llevar la tarjeta de Fidelitas de Air Europa pudimos saltarnos toda la cola y facturar por el mostrador de business club.
A las 06:50h salimos dirección Milán. Allí hacemos escala y por fin a las 22.00h llegamos a Delhi. El vuelo dura 7h desde Milán.
Al ofrecernos Pedro y Patu su casa no quisimos molestar y la primera noche nos fuimos al hotel, pero insistieron tanto que al final aceptamos. El problema eran las llaves porque se iban justo cuando nosotros llegábamos al aeropuerto de Delhi. Así que Pedro y Patu nos dejaron una copia de sus llaves a un amigo por si no nos localizábamos en el aeropuerto. El plan era, llegar a Delhi, buscarnos en la salida, presentarnos, dejarnos las llaves y la dirección de su casa y automáticamente darle las GRACIAS, mil veces (y aunque ellos no quisieran) y subirnos al taxi de camino al Hotel para al día siguiente ir a sus casa.
Pedro: “Nosotros somos tres: Yo, Patu y Manush”
Equipo Namaste: “Nosotros somos cinco, con mochilas idénticas y cara de pardillos de el primer día en la India”.
¡Nos vimos enseguida!
Nos entregaron las llaves, la dirección y el teléfono de varios amigos por si teníamos cualquier problema.
Así fue nuestra llegada y primera noche en Delhi. Alucinados por la atención de estos galleguiños hacia nosotros, alucinados por la suerte de que nos viniesen a recoger, alucinados por la primera imagen de la India a la salida del aeropuerto, alucinados por el hotel, en fin…Una pasada.
Estábamos muy emocionados y cansados a la vez por el largo viaje. Nada mas llegar al hotel, nos tomamos unas coca-colas (porque hacia bastante calor estábamos a unos 37º C por la noche!) en la terracita del hotel y luego nos fuimos a dormir embadurnados de Relec (un antimosquitos extraordinario).
Al día siguiente por la mañana, los propietarios del hotel, se sentaron con nosotros en el desayuno. Son un matrimonio encantador. Les explicamos la ruta que queríamos hacer y nos dieron algunos consejos, además de indicarnos que hoteles de los que aparecían en la guía eran los mejores según las categorías. La verdad es que nos fue perfecto porque todos los hoteles que nos aconsejaron fueron geniales. Nos invitaron a una tacita de te cuando regresáramos a Delhi…pero no pudimos. Queda pendiente.
Despues de esta "breve" introducción os explicaré nuestro pequeño viaje y nuestra gran experiencia por la India, espero que os sirva de ayuda para confeccionar vuestra ruta. Si como nosotros es la primera vez que hacéis un viaje “mochilero” a la India solo deciros que ante las adversidades, dibujéis una sonrisa en la cara, contéis hasta diez y seguro que la solución que toméis será la mejor. Cuando regreséis a vuestro país, hasta las situaciones más complicadas os servirán para reír y para afirmar con seguridad que podéis viajar a cualquier parte del mundo. India es un país que te pone a prueba en muchos sentidos, si superas todo con alegría, el recuerdo será fantástico. ¡Os deseo un buen viaje!
ALOJAMIENTO:
Master Guest House - NEW DEHLI
Propietarios: Ushi & Avnish
Categoría: Precio Medio - DBL Rs. 1895 - Rs.1595 Cama Extra: Rs. 250
Dirección: R-500, New Rajinder Nagar
New Delhi - 110060
Tel.: 28741089 / 65479947 / 28471914
Dirección Internet: http://www.master-guesthouse.com/
E-mail: urvashi123@airtelbroadband.in
Master Guest House - NEW DEHLI
Propietarios: Ushi & Avnish
Categoría: Precio Medio - DBL Rs. 1895 - Rs.1595 Cama Extra: Rs. 250
Dirección: R-500, New Rajinder Nagar
New Delhi - 110060
Tel.: 28741089 / 65479947 / 28471914
Dirección Internet: http://www.master-guesthouse.com/
E-mail: urvashi123@airtelbroadband.in
Servicio recogida aeropuerto: Rs. 900 (taxi para 5 personas)
1 comentario:
Estupendas fotos y mejoradísimo blog...ahora ya lleno de contenidos (y gracias por tus fotos del Priorat!)
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